Como madre, me gustaría compartir mi profunda indignación ante la situación de desamparo que, a mi juicio, viven muchos niños y niñas en relación con el sistema educativo y, en particular, con los procesos de escolarización y la atención a la diversidad.
En la actualidad se está observando cómo en algunos colegios se está derivando a alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) hacia aulas o centros de Educación Especial, aun cuando en muchos casos estos niños podrían continuar perfectamente escolarizados en un centro ordinario si contaran con los apoyos y recursos necesarios.
La historia de mi hija
En mi caso particular, soy madre de una niña diagnosticada de leucodistrofia, aunque todavía se encuentra en estudio para determinar el tipo concreto. Desde pequeña ha estado escolarizada en un colegio ordinario, concretamente desde la etapa de Educación Infantil.
Cuando mi hija cumplió cuatro años, desde el centro nos recomendaron cambiarla a un centro ordinario con prioridad motórica, debido a que presenta dificultades motoras. Siguiendo esta recomendación y confiando en el criterio de los profesionales, realizamos el cambio de centro con la intención de ofrecerle el entorno más adecuado para sus necesidades.
Las dificultades que encontramos en el camino
Sin embargo, actualmente se nos ha planteado la posibilidad de valorar su escolarización en un centro de Educación Especial, debido a las dificultades que presenta yalegando que el centro no dispone de los recursos necesarios para atenderla adecuadamente.
Considero que esta situación es injusta, ya que mi hija podría continuar su escolarización en su centro ordinario con prioridad motórica si se dotara de los apoyos adecuados.
Como madre, soy la primera en reconocer las dificultades que pueda tener mi hija. Presenta cierto retraso cognitivo, además de un temblor espástico que le dificulta especialmente la escritura, con aproximadamente dos años de desfase respecto a su edad. Precisamente, por este motivo cuenta con una adaptación curricular significativa.
Además, su centro en teoría debería estar preparado y disponer de los recursos necesarios para atender a alumnado con este tipo de dificultades. Por ello, no parece razonable que, en lugar de dotar al centro de los apoyos necesarios, la solución sea derivar a los niños a centros de Educación Especial, cuando en algunos casos, con los apoyos adecuados dentro del centro ordinario con prioridad motórica, dicha derivación podría no ser estrictamente necesaria.
Una petición por la educación y los apoyos de niños y niñas con NEE
Considero que lo verdaderamente necesario es que los centros educativos dispongan de los recursos humanos y materiales adecuados para poder atender a estos alumnos dentro del sistema educativo ordinario, favoreciendo así una educación realmente inclusiva.
Por todo ello, deberían de revisarse este tipo de decisiones y priorizar la dotación de recursos en los centros educativos antes de optar por la derivación a Educación Especial cuando no sea estrictamente necesario.
María Leonor López.
